Un hombre herido es llevado para ser curado por una doctora, quien descubre que la lesión es similar a la que sufrió la noche anterior y sospecha de un intento de asesinato. La víctima revela que fue drogada y que alguien planeó matarla durante su noche de bodas. La doctora confirma que la madrastra del hombre, Lucía, está involucrada, intentando crear un accidente para que la herencia pase a su hijo, Pablo. La conspiración también incluye a Laura, la esposa del herido, ligada al padre de ella, Diego Castro. El episodio termina con la revelación de esta alianza peligrosa y una amenaza directa de justicia inminente.