Durante doce años, un joven ha sido sometido diariamente a intentos de asesinato por parte de sus instructores, fallidos una y otra vez, hasta el punto de que ya no le afectan ni los venenos más letales. Exasperado, el joven desafía a sus maestros, pidiendo algo nuevo y cuestionando la utilidad de continuar. Finalmente, los maestros deciden cesar sus intentos y le ordenan empacar e ir al mundo mortal para cumplir con un compromiso matrimonial del que él no tenía conocimiento. El joven, sorprendido y en desacuerdo, se niega rotundamente a ir, dejando en el aire su respuesta al mandato.