Un hombre llamado Jesús Gómez llega a Ríosur con la intención de anular un compromiso matrimonial. La familia de su prometida se opone, argumentando que la unión es vital para su futuro, e insiste en retenerlo. Para resolver su falta de fondos y alojamiento, Jesús acepta quedarse en su mansión, pero cuando la hija de la familia lo acusa de dañar su vestido, él propone trabajar para pagar la deuda. Es nombrado jefe de la guardia, bajo la condición de mantener su libertad. En su primer día, un guardia lo prueba con un golpe que Jesús recibe sin inmutarse, lo que genera respeto y sospechas sobre su verdadera habilidad. Mientras se adapta, es llamado por la señorita de la casa, Gabriela, anticipándose a otro posible capricho de ella.