Un hombre llamado Samuel se presenta en una casa para proponerle matrimonio a Gabi, a pesar de sus múltiples rechazos previos. Un criado lo califica de sinvergüenza por su numeroso harén y lo acusa de molestar a su señorita. Samuel, perteneciente a la influyente familia Santos, desafía al jefe de la guardia de la casa, elegido por el marqués, a enfrentarse a sus numerosos guardias cultivadores. A pesar de la abrumadora superioridad numérica y el escepticismo de un aliado, el jefe de guardias acepta el reto y afirma que ni cien guardias podrían con él. Tras una nueva provocación de Samuel, quien lo menosprecia por ser un 'patán de pueblo', la situación escala a un enfrentamiento físico. Al golpear al noble, el jefe de guardias desencadena la ira de los secuaces de Samuel, quienes exigen su muerte como castigo por atreverse a tocar a su señor.