Juana llega a la comida familiar con membresías de casinos nuevos para Silvio. La familia la confronta: acusan a Silvio de perder mucho en apuestas, mencionan a la madrastra que arruinó al 'Silvio original' y explican que sus pérdidas están retenidas en los casinos; también lo señalan por fingir que llevaba a su hijo a clases cuando iba al juego. Tras pedir a Juana que se vaya, intentan impedirle seguir apostando. Silvio aparenta aceptar, pero admite que los casinos nuevos exigen capital mínimo y anuncia que volverá a apostar, dejando pendiente su próximo movimiento.