En el taller celestial, un inmortal reclama un descuento en su sueldo porque la bestia registradora no marcó su asistencia; el jefe lo amonesta y exige que trabaje o se vaya. Silvio finge muerte para escaquearse y provoca escándalo: compañeros lo descubren y lo recriminan, mientras otro celebra que contrató un seguro celestial que salvó sus tres mil años de cultivo. El fraude de Silvio queda al descubierto y el jefe amenaza descuentos también en el mundo mortal. Silvio responde: "¿De verdad crees que he estado cultivando en vano?", dejando su revancha pendiente.