En este episodio, Reni enfrenta la presión familiar cuando la madre exige que acepte a Silvio como yerno mantenido a cambio de que atiendan la enfermedad de su esposo. La escena muestra la urgencia médica y la coerción social: si Reni no acepta, nadie en Ríosur tratará al enfermo. Reni defiende a Silvio, reconoce que fue criado inútil por su madrastra y decide darle tiempo; revela que ha vivido mil años y quiere guiarlo en el cultivo. Promete no llamarlo "amor" en público, pero al final susurra "Llámame amor", dejando en suspenso su decisión íntima.