Rafael de Lara, un reconocido médico, llega a una botica con una receta propia y el personal duda de su autoría; él insiste que la escribió. El maestro examina la fórmula y la elogia: un remedio principal directo apoyado por auxiliares bien complementados. Sorprendido por su eficacia, Rafael ofrece comprar la receta; negocian y acuerdan pagar $300,000. Un joven queda a cargo del dinero y aparece otra fórmula para tasar. El episodio termina con la incertidumbre sobre cuánto valdrá la nueva píldora de purificación y si finalmente la venderán.