En este episodio, un alcaide poderoso desafía a adversarios subestimándolos mientras oculta su verdadera fuerza. Durante un enfrentamiento, un hombre con implantes que neutralizan toxinas revela que su oponente no fue envenenado, sino que tomó un potenciador para mejorar su rendimiento. La conversación expone dudas sobre la identidad real del alcaide, quien finge ser de bajo rango mientras sus habilidades superan a las leyendas del juego, alcanzando un nivel imposible para su supuesto rango. Este misterio genera sospechas sobre qué oculta realmente, dejando abierta la incógnita de su verdadera naturaleza y poder.