Edward es llamado a salir de una prisión privada por una mujer llamada Lilia, quien lo acusa de cortar sus fondos y destruir sus aspiraciones en la Legión X. Lilia revela que ella usó la promesa de matrimonio para obtener un puesto, pero huyó dejando a Edward y cancelando la boda. Sean, un hombre en la familia, exilia a Edward por la vergüenza causada, ordenándole ser guardia de prisión en el norte. Edward enfrenta la confrontación final con Lilia, quien busca terminar su vínculo y reclamar la mitad de sus bienes tras un divorcio inminente.