Elena, miembro de la familia Rivas, confronta a un mendigo al que previamente han ofendido. Para vengarse, le obliga a llevar un tazón con la boca a un joven, poniendo en riesgo su vida. A pesar de sus súplicas, Elena decide que ahora él debe pagar por la humillación anterior. El mendigo sufre las consecuencias hasta quedar grave, siendo llevado rápidamente para recibir ayuda. En un giro inesperado, Elena usa esta situación para presentarse frente al joven y pedirle matrimonio, dejando el desenlace abierto a su reacción y la intención detrás de esta propuesta.