Un hombre avisó a su jefe que cancelaría una inversión, pero este contradijo la orden anunciando que asistirá a una cena con los Castro al día siguiente, pese a estar divorciado de Paula. El hijo del jefe fue agredido y obligado a pedir disculpas bajo amenaza de destruir a la familia. Indignado, el jefe convoca a su gente para buscar a los agresores, los Torres, y proteger a su hijo. Sin embargo, recibe una noticia urgente: el monarca también asistirá a la cena y quiere verlo, lo que detona su plan violento: matarlo después de la reunión.