La Sra. Rivas recibe información de que su hija fue llevada a un orfanato donde le dejaron una marca de corazón en el brazo izquierdo y un brazalete que ella le había dado. Al encontrarse con Julia, la niña se resiste a devolverle el brazalete, lo que genera tensión. Julia revela que otros niños la quemaron con agua caliente, pero ella permanece herida y vulnerable. La Sra. Rivas promete proteger a Julia para que nadie la lastime más, dejando en suspenso la lucha por reunirlas y asegurar la seguridad de la niña.