Cristina enfrenta acoso en la universidad, siendo insultada y humillada por su origen y situación familiar. Sergio Cruz interviene para detener a las agresoras cuando la situación escala, pero alguien ha drogado la bebida de Cristina con intenciones ocultas. Tras ser llevada por Sergio a un lugar seguro, Cristina se siente mal y le confiesa que fue drogada. Sergio regresa para ayudarla, pero el peligro sigue latente mientras Cristina lucha por mantenerse a salvo y recuperar el control de la situación.