Cristina muestra síntomas de malestar y revela haber perdido varias apuestas, lo que ha causado problemas económicos. Descubre que su padre pidió prestado un millón al Sr. Cruz y recibió una tarjeta con ese monto. Cuando Cristina intenta recuperar la tarjeta de un hombre que la posee, enfrenta una amenaza violenta y se ve obligada a usar parte del dinero. Tras un emotivo enfrentamiento, su padre le entrega la tarjeta restante, pero Cristina planea devolverla a Sergio, quien la ayudó a ella y a su abuela. Sin embargo, no tiene contacto directo con Sergio y decide buscar ayuda en el Dr. Torres, quien la invita al cumpleaños de Don Iván, dueño de la tarjeta, dejando en suspense su próxima acción.