Leo recibe la noticia devastadora de que su madre y su hermana Sofi fueron brutalmente atacadas por el hijo del magistrado, quien abusó de Sofi mientras golpeaban casi hasta la muerte a su madre. Luego, se informa que ambas mujeres fueron arrestadas por el magistrado de Santa Bruma y castigadas públicamente con azotes. Indignado, Leo decide actuar y ordena prepararse para ir al gobierno de Santa Bruma, enfrentándose directamente a la autoridad corrupta. El episodio termina con Leo jurando que harán pagar al juez y a su hijo por lo ocurrido.