En este episodio, Enzo confronta a su madre sobre una extraña aura que siente, sospechando que podría ser de un hijo perdido, pero ella le recuerda que los dragones rara vez tienen descendencia. La madre insiste en que Enzo debe buscar una reina dragón para expandir la familia, algo que él rechaza, afirmando que su hija Flor es suficiente. Revelan que hace seis años una mujer humana abandonó a Flor, y Enzo revela que fue obligado a acostarse con ella para sobrevivir una infección demoníaca. Terminan centrados en encontrar una cura para Flor y esperan la llegada de una experta en biología marina, la Dra. Elena, mientras nuevas decisiones se avecinan.