Sofía enfrenta una confrontación tensa con sus hermanos y su madre, quienes la acusan de haber cortado lazos familiares por depender de un hombre mayor que la mantiene. La discusión escala cuando la familia la insulta y la cuestiona por presentarse junto a su madre adoptiva en un evento exclusivo sin su permiso. Su madre le da una última oportunidad: jurar públicamente que romperá su relación con ese hombre y pedir perdón a sus hermanos para ser aceptada otra vez. Sin embargo, Sofía desafía a todos declarando públicamente que desprecia a la familia Lima, dejando el conflicto abierto y sin resolución.