La protagonista anuncia que desde que se casó con su esposo, sus vidas mejorarán, pero enfrenta críticas y rechazo de otros, quienes la llaman loca. En medio de esta tensión, él le promete prosperidad familiar y asegura que mantendrá la responsabilidad económica. Planea cazar un tigre en la montaña para cubrir una deuda pendiente con cuarenta y cinco monedas restantes. A pesar del peligro, se compromete a volver en tres días. Mientras tanto, ella expresa su gratitud, aunque duda cómo retribuir su apoyo. El episodio termina con la incertidumbre sobre el éxito de la cacería y el futuro de la familia.