En este episodio, una mujer llamada Aurelia es acusada falsamente de maldecir la muerte del abuelo de un poderoso hombre, quien ordena matarla para vengar a su familiar. Sin embargo, un príncipe interviene y sugiere que alguien más está manipulando la verdad, lo que genera dudas sobre la culpabilidad de Aurelia. Mientras Aurelia enfrenta amenazas directas y humillaciones, su abuelo la apoya y ofrece protección, insistiendo en que nadie debe matarla sin pruebas claras. El episodio termina con Aurelia decidida a enfrentar el conflicto, mientras la conspiración detrás del caso aún permanece oculta y sin resolver.