En este episodio, el emperador Emiliano Valcázar anuncia el matrimonio entre su hijo y Isabella, quien se cree es la reencarnación de la diosa, un ser con un poder excepcional. A partir de una señal celestial cerca de la residencia de Isabella, el emperador establece esta unión para que ambos gobiernen el imperio cuando la diosa despierte completamente. Isabella descubre que, tras la muerte de Aurelia, ella podría ser la elegida y recibe regalos imperiales por el compromiso. El episodio termina con la presión sobre Isabella ante la inminente boda y el destino que debe enfrentar.