En este episodio, Aurelia, la hija mayor de los Suárez, desafía las normas al ocupar el lugar del príncipe durante una reunión, lo que provoca la ira de la Sien, esposa del Duque Montemar, quien intenta expulsarla y humillarla. Sin embargo, el príncipe la protege, evitando un conflicto mayor. La situación genera preocupación entre los Montemar por el daño al prestigio familiar. Justo cuando la tensión alcanza su punto máximo, llega el Duque Hernán Montemar para mediar, mientras Aurelia enfrenta crecientes amenazas que ponen en peligro su posición y seguridad.