En este episodio, un hombre intenta justificar haberse olvidado de cerrar la ventana para ventilar mientras su pareja y su hija están presentes. Surge tensión cuando él evita intimar para complacer a su madre, quien insiste en que quieren un nieto. La hija, Bea, presencia la tensión y se ve reprendida severamente por una mujer mayor tras mencionar haber visto algo extraño en la casa. El hombre desestima los temores de Bea, atribuyendo lo ocurrido a un ratón y planea limpiar para que no se asuste más. Sin embargo, la niña permanece inquieta, y el episodio termina con ella llamando a su madre, generando una sensación de incertidumbre sobre lo que está ocurriendo en el hogar.