Julia enfrenta acusaciones injustas tras quejarse de que le tiraron la bebida a propósito. Negando haberlo hecho, soporta las humillaciones de otros empleados mientras le exigen disculparse. Javier le advierte que no podrá superar la brecha social que los separa, instándola a abandonar sus intentos y a centrarse solo en estudiar para el máster como única vía de escape. La tensión aumenta a medida que quedan solo dos días para que termine este periodo difícil, dejando en el aire si Julia resistirá la presión o cederá ante las adversidades.