Julia enfrenta una confrontación tensa con Lucas, quien la detiene mientras ella desafía su poder. Ella revela que durante tres años perseveró pacientemente tras Javier, soportando humillaciones sin rendirse, y que su bondad fue subestimada hasta que alguien cercano a ella despertó una amenaza en Javier. La situación escala cuando Julia afirma que ya no queda tiempo ni sentido para continuar, declarando que todo ha terminado. El episodio cierra con Julia firme en su decisión, dejando en suspenso cómo reaccionará Lucas ante este cambio definitivo.