Julia confronta a Vivian tras años de maltrato y humillaciones pasadas. En un arranque de indignación, Julia la golpea y le tira vino, señalando que ya no soporta más su falsedad ni su abuso. Vivian admite haber sufrido también, pero advierte que dejará pasar lo ocurrido esta vez, aunque no permitirá más enfrentamientos. Julia recuerda las humillaciones que sufrió, como el aislamiento y los rumores en la escuela, y decide romper con su pasado sumiso al encontrarse con Javier, anunciándole que el juego terminó y que ya no es la admiradora ciega de antes.