Bruno Zamora, asistente de Damián, duda que una mujer enferma esté fingiendo tras una caída sospechosa. Mientras tanto, Damián descubre que un reloj, vendido por esa mujer a su abuela, tiene un valor inesperadamente alto, 1.5 millones, lo que cambia la percepción previa de una estafa. Deciden devolverle el reloj a la mujer, quien recientemente tuvo un bebé y no pudo pagar la hospitalización. Damián sospecha que hay algo oculto tras su situación, pero su abuela insiste en la devolución rápida. El episodio termina con Damián cuestionando la verdadera propiedad del reloj.