En este episodio una mujer embarazada, objeto de murmullos que la llaman viuda, rompe aguas en plena calle y pide ayuda. Paralelamente, Sergio, profesor y miembro de la familia Vega, explica que debe dar un heredero porque sus hermanos no pueden y admite haberse enamorado de quien no debía, lo que complica su deber. La ruptura de aguas provoca una movilización inmediata: alguien grita "Se me rompió la fuente" y la llevan al hospital. El episodio concluye con el parto inminente y el dilema de Sergio sobre el heredero aún sin resolver.