Adrián cuida al bebé cuando el niño sube la temperatura y comienza a arder de fiebre. Intentan llevarlo al hospital, pero los choferes están fuera y el Sr. Sergio no contesta. La presión aumenta porque en veinte minutos hay una fusión internacional y el Sr. Reyes ya espera en la sala. Adrián regresa a casa, deja al bebé a cargo de Manuel y promete ocuparse; Manuel lo atiende y lo calma. La escena termina cuando alguien descubre algo inesperado y exclama: "¿Qué... qué es esto?", dejando en suspenso la gravedad del hallazgo y la decisión inmediata de Adrián.