Sebastián accede a cumplir un deseo especial en el cumpleaños de una mujer cercana, prometiendo comprarle un postre de su tienda favorita. Sin embargo, la tranquilidad se rompe cuando Luna confronta a la misma mujer, acusándola de haberle arrebatado a Sebastián y recordándole que él rechazó a su hijo. La discusión escala cuando Luna amenaza con quitarse la vida, generando un caos emocional. Sebastián intenta calmar la situación, pero queda claro que las heridas entre ellas están abiertas y la tensión amenaza con detonarse en cualquier momento.