Carmen desafía a Tomás, quien le ordena eliminar a un objetivo en la reunión de directorio. En respuesta, Carmen prepara un plan con su grupo y recibe la lealtad de tres mil soldados listos para su orden. Un acompañante intenta persuadirla para huir ante la amenaza de los asesinos del Templo del Abismo, pero Carmen insiste en asistir a la reunión pese al peligro. La tensión escala cuando se revela que el Templo enviará a sus despiadados asesinos, mientras Carmen se mantiene firme, decidida a enfrentar el conflicto sin retroceder. El episodio termina con la amenaza inminente de un ataque y la decisión final de Carmen de no rendirse.