Adrián Beltrán llega tarde a casa y enfrenta a su esposa Yolanda, quien descubre que él fingió estar lisiado para probar si ella era interesada. Adrián admite que inicialmente fue un juego con otros hombres, pero ahora sus sentimientos son reales. Yolanda, herida y cansada tras un accidente y el engaño, decide divorciarse, quedándose con su hijo Nico. Adrián insiste en que ella puede mejorar su situación y le pide que espere mientras lleva a otra mujer, Elvi, al hospital. El episodio termina con Yolanda en conflicto y Adrián preocupado por Nico junto a él en la piscina.