Bia presenta a su prometido, Javier Rojas, en una reunión donde Carlos Duarte, amigo de Bia, señala que Calo fue clave para obtener un pedido millonario del Grupo Solstice que salvó a la empresa Díaz de la quiebra. Javier cuestiona la verdad de la afirmación, generando tensión. Carlos revela que Calo convenció al presidente del Grupo Solstice para otorgarles el contrato, pero se niega a facilitar un encuentro con él, alegando la imposibilidad de verlo fácilmente. El episodio termina con la duda sobre la autenticidad del vínculo de Calo con el presidente y la presión creciente sobre Carlos para probarlo.