Javier, un hombre alérgico al alcohol, es presionado para acompañar y beber con los accionistas de la empresa a petición de su hermana. A pesar de sus objeciones y el riesgo para su salud, enfrenta burlas y desprecio por considerarlo inútil. Le recuerdan un incidente pasado en el que beber le causó hospitalización, y un representante menciona una prohibición contra la cultura del alcohol para proteger a los socios. Sin embargo, la orden estricta de su hermana y la presión del grupo lo obligan a aceptar el desafío, dejando en suspenso si podrá resistir esa noche.