Renata se niega firmemente a casarse con el señorito Varela, a quien temen por su mala fama y agresividad. Mientras es forzada a una boda arreglada para vengarse de Renata, su rival revela que el matrimonio es un plan para arruinarla. Atrapada contra su voluntad y resistiéndose, Renata enfrenta la amenaza directa del señorito Varela y la vigilancia estricta de la mansión, sin posibilidad de escapar. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo enfrentará esta situación y qué consecuencias imminentes traerá la noche de bodas adelantada.