En este episodio, Ivi llega a casa de Sr. Sarto, su tío, y exclama que no necesita permiso para estar allí, generando tensión inmediata. Sr. Sarto acusa a Ivi de permitir que su hermana y el señorito Varela tengan una cita inapropiada en ausencia de supervisión. Ivi defiende que no hicieron nada ilegal, aunque Sr. Sarto está molesto por la situación y cuestiona el compromiso previo entre los jóvenes. La confrontación se intensifica cuando Sr. Sarto rechaza aceptar la explicación de Ivi y expresa su temor de que haya un violador en la familia, dejando el conflicto abierto y cargado de desconfianza.