Sergio decide irse de la casa tras sentirse acusado injustamente por robo y ser maltratado por su familia, que duda de su integridad. Enfrentando la presión de ser señalado y utilizado, rechaza quedarse para ser una carga. Su hermano intenta persuadirlo, pero Sergio afirma que ya se disculpó demasiado y prefiere alejarse para que la familia intente ser perfecta sin él. Mientras tanto, otra persona advierte que inmiscuirse en asuntos empresariales es peligroso y menciona un medicamento adulterado. El episodio cierra con la incertidumbre sobre el futuro de Sergio y la decisión definitiva de partir.