Sergio enfrenta acusaciones de hacer trampa y dudas sobre su capacidad para adaptarse tras regresar del campo. Sus hermanos y otros lo presionan para que reconozca sus errores y renuncie, recordándole un examen secreto (examen B) diseñado para detectar trampas. Desafiando las advertencias, Sergio declara que, si logró nota perfecta en la liga provincial, también puede obtenerla en el examen B. Acepta cualquier castigo si falla, pero exigirá la expulsión de quienes lo difaman si triunfa. El episodio termina con la tensión al borde de la confrontación escolar y la prueba definitiva por venir.