La llegada del tío Félix genera tensión cuando Jazmín, esposa de su sobrino Alonso, causa un altercado en la fiesta de bienvenida al agredir a varias personas, incluido empujar a alguien al agua y golpear a Xime, quien está embarazada. Su comportamiento provoca una confrontación familiar y la desaprobación de Félix y el padre de Alonso. El episodio culmina con la amenaza directa hacia Jazmín si algo le ocurre al bebé de Xime, dejando abierta la amenaza de consecuencias graves y la urgencia por resolver el conflicto familiar desatado.