Lucas asiste a la lectura del testamento de su padre, don Mateo, y descubre que heredará una fortuna enorme solo si se casa con Camila Salazar, hija de la exnovia de su padre. Impactado y resentido, Lucas rechaza la condición, atribuyendo a esa mujer la muerte prematura de su madre. La presión aumenta cuando le advierten que si no cumple con el requisito en un mes, perderá toda la herencia a favor de Camila. Aunque la considera una interesada, el episodio culmina con Lucas dudando y planteándose aceptar el matrimonio para asegurar su futuro.