Luca intenta convencer a Cami, quien tiene un prometido y rechaza firmemente su oferta monetaria, dejando claro que su relación es sólida y que no aceptará otro pretendiente. Tras devolver un préstamo previo y disculparse por un incidente con una moto, Luca enfrenta la realidad de que el dinero no basta para ganar a Cami. Sus aliados sugieren que, al no interesarle el dinero, solo queda apelar al amor. El episodio termina con Luca enfrentando la necesidad de cambiar su enfoque para conquistarla, mientras Cami mantiene su firme rechazo.