Ana, una mujer que ha olvidado su nombre y su memoria, recibe cuidados mientras un hombre cercano la llama "Hamburguesa" en privado. Durante la comida, llegan Agustín y Briana, familiares que muestran desdén al mencionar que Ana es llamada "tonta" y cuestionan su matrimonio repentino con Ricardo. Aunque Ana aún no ha tomado su medicina y está vulnerable, Ricardo defiende la idea de la familia unida y recibe un regalo para Ana de los visitantes. El episodio termina con una llamada inesperada para Ana que despierta una reacción inmediata, dejando en suspenso su próximo paso.