Al llegar a la mansión, varias personas buscan a Ana, pero no la encuentran en el vestidor ni por ningún lado. La preocupación crece al no saber si está viva, generando tensiones entre Agustín y otra persona que le advierte sobre las consecuencias si algo le pasa a Ana. Mientras debatían, mencionan la delicada situación y la importancia de actuar con cuidado, recordando un crimen previo que marcó al grupo Pérez. La escena termina con llamados urgentes a Ana, dejando abierta su situación y la incertidumbre sobre su paradero y estado.