En un concurso musical, Alba, una joven que suele cantar en las calles, enfrenta el rechazo inicial de los organizadores por su estilo informal y la falta de pista musical debido a un fallo técnico. Elena, una jueza del certamen, decide acompañarla al piano a capela, contraviniendo las reglas y generando murmullos entre el público sobre favoritismos. Cuando Alba finalmente canta, alguien la acusa de ser una ladrona y de no merecer participar. Elena entrega un collar a Alba, sugiriendo una conexión oculta, mientras el episodio termina con la tensión entre apoyo y sospecha sin resolverse.