Elena insiste en participar en un concurso musical para obtener 10 mil que salvarían la vida de su padre enfermo, a pesar de que le niegan por reglas estrictas del programa y por temor a favoritismos. Mientras lucha por su oportunidad, enfrenta la oposición de una mujer que parece amenazarla y buscar separarla del concurso. Su actuación conmueve al público y a los jueces, generando sorpresa sobre su talento y un inesperado cuestionamiento sobre su identidad que complica aún más la situación. El episodio termina con la tensión al máximo, justo cuando intentan impedir que siga cantando.