En este episodio, Isabel se enfrenta duramente a su padre, a quien culpa por la muerte de su madre, negándose a reconocerlo como tal y amenazando con irse para no regresar nunca. La madre de Isabel presiona para que acepte casarse con Miguel, un hombre de la acaudalada familia Sánchez, a lo que Isabel responde con exigencias económicas y de estatus. Tras una tensa negociación, Isabel acepta casarse solo si recibe el 20% de las acciones del grupo familiar y es reconocida como hija mayor. El episodio termina con la llegada de Isabel a la residencia Sánchez, dejando en suspenso las consecuencias de esta alianza.