Pedro Martínez introduce a Isabel Martínez como su novia sustituta en una fiesta, desafiando las expectativas de los demás que esperaban a Sofía. Isabel se enfrenta al joven Sr. Sánchez, conocido como Cara Fantasma, con quien Pedro planea un matrimonio por conveniencia para evitar pretendientes molestos. Ambos acuerdan divorciarse en tres meses, asegurando que ninguno perderá nada. Sin embargo, el Sr. Sánchez se muestra desconcertado por esta propuesta de matrimonio reversible y cuestiona la seriedad del acuerdo. La tensión queda en el aire, dejando en suspenso cómo manejarán este matrimonio temporal.