Teresa irrumpe frente a Luis para declararle su amor y pedirle matrimonio, a pesar de que Luis está próximo a casarse con otra mujer. Luis intenta calmar la situación y pide que dejen de gritar, explicando que su prometida está dentro del lugar. Mientras Teresa insiste, Luis enfrenta la presión de confrontar a su prometida y resolver el conflicto. Cuando intenta regresar al interior para hablar con ella, alguien se lo impide, dejando en suspenso cómo se desarrollará esta confrontación decisiva.