Danilo despierta confundido en una fiesta sorpresa de cumpleaños donde se entera de que estaba muerto y que alguien intentó eliminarlo. Ahora en 2012, debe pedir cuatro deseos por sus cuatro hermanas. El clima se tensa cuando descubren que Danilo encargó un pastel con mermelada de mango, a la que es alérgico, y algunas sospechan que fue un intento de asesinato. Danilo admite que eligió el pastel a propósito y declara su deseo: que todos se vayan al infierno, dejando la familia en un conflicto abierto y sin resolver.