En este episodio, Héctor regresa después de un tiempo fuera, pero se muestra retraído y evita participar en la festividad familiar, alegando no estar informado ni unido al grupo de chat. Sus hermanas observan su comportamiento con preocupación, mientras Eva encuentra sus pocas pertenencias, incluido un pastel que Héctor conserva con aprecio. Las hermanas discuten sobre llevarlo a la celebración, pero deciden respetar su deseo de quedarse en casa. El episodio termina con la tensión latente sobre la distancia emocional de Héctor y la incertidumbre de cómo reaccionará la familia ante su actitud.